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Entrevista al Dr. Devesa tras su viaje a Bolivia

Miércoles 31 Octubre 2018

"Bolivia es un país que vale la pena conocer", asegura el Dr. Devesa.

“Bolivia es un país que merece la pena visitar”

Con motivo de impartir varias conferencias acerca de su carrera profesional como médico y catedrático de Universidad, así como Director científico del Centro Foltra, el Dr. Devesa se desplazó en los días pasados hasta Bolivia, el único país de Sudámerica que aún no había podido visitar, invitado por la Universidad Univalle de Cochabamba, una de las Universidades más prestigiosas de Sudamérica. Diez días intensos en los que el Dr. Devesa, siempre curioso y atento ante lo que sucede ante sus ojos, pudo realizar una radiografía del país, del que le enamoró la belleza natural, y explica los sistemas de enseñanza que le llamaron la atención en la propia Universidad, en donde, al margen de impartir varias conferencias y compartir con el claustro de profesores del área de la Salud de esta Universidad, le entrevistaron una serie de medios locales (prensa y TV). Conozcamos sus impresiones.

-Primera ocasión que visita Bolivia, ¿qué le pareció el país?

-Tiene una belleza natural espectacular. Es un país que merece la pena visitar por cantidad de razones, entre ellas la gran diversidad de paisajes y zonas espectaculares por su belleza y singularidad. Durante mi carrera profesional he conocido muchos países pero pocos con una naturaleza tan variada y sorprendente. La verdad iba un poco atemorizado por el riesgo de padecer el típico "mal de altura", pero afortunadamente no lo sufrí, pese a que la mayoría del país se encuentra a más de 2700 metros de altitud sobre el nivel del mar, con zonas por encima de los 4000 metros.

-¿Qué es lo que más le sorprendió?

-Pues quizás el trato exquisito que en todo momento nos dispensaron, tanto en el viaje de ida y vuelta con la compañía 'Boliviana de Aviación', como la cortesía y amabilidad que en todo momento me encontré, ya no solo el de gente con un nivel cultural medio-alto, sino también el de gente con un nivel socio-cultural más bajo con la que tuve la oportunidad de hablar: taxistas, empleados, camareros, gente común de la calle, etc. Y por supuesto en la Universidad Univalle, en ésta la atención fue continua, tanto por parte de las autoridades y profesionales como de los propios alumnos. Pero además de la afabilidad y cortesía en el trato, a todos los niveles, como te dije, me sorprendió muy favorablemente el interés por aprender, el interés por ayudar a los demás, sobre todo en los jóvenes estudiantes, su gran sentido crítico y su nivel de conocimiento. En ese sentido la impresión fue extraordinariamente favorable. Proyectos de ingeniería de gran envergadura, robótica, mejora de la calidad alimenticia y conocimiento de la historia.

-¿Y en sentido menos positivo?

-Pues es un país de grandes contrastes, a nivel socio-sanitario. La Sanidad pública es prácticamente inexistente o con muy pocos recursos, como los propios medios locales constantemente denunciaban mientras estuve allí. Por ejemplo, muy doloroso, uno de los días leí un artículo en el qe reflejaban en un importante periódico el que un grupo de madres de niños con cáncer habían renunciado a más intentos de tratamiento público porque no les atendían por falta de medios y carecían del dinero necesario como para hacer frente a una atención privada; sabían, y así lo afirmaban en la prensa que estaban condenados. Y mientras tanto, ponían en boca del Presidente que prefería hacer campos de fútbol antes que un Hospital. Muy triste. Como triste es el que hayan lanzado un satélite de telecomunicaciones que costó millones de dólares, pero no funciona. Otro dato que me llamó la atención en sentido negativo, fue la inapropiada nutrición de la población indígena, por lo general: golosinas, coca-colas, etc. Incluso, vi a una niña de 5 años bebiéndose, mientras hacía los deberes escolares, en un puesto de golosinas en el que su madre vendía en la calle, una botella de litro y medio de coca-cola en apenas un cuarto de hora. Igualmente la gran desproporción entre condominios privados dotados de todo lujo, guardias de seguridad, piscinas, y poblados en los que no hay agua corriente y la contaminación es una constante con el consiguiente peligro sanitario. La mucha gente con la que hablé, independientemente de su condición social, se refería de forma continua, al igual que la prensa, a la gran corrupción gubernamental, origen de todos los problemas a los que me refiero.

-¿Qué opinan allí de los españoles?

-En el momento actual, algo que seguramente viene desde la Segunda Guerra Mundial, Bolivia es una gran mezcla de culturas y poblaciones. Allí hay un gran número de europeos, alemanes, húngaros, holandeses y también españoles. Respecto a España y los españoles mi impresión fue que somos muy apreciados, si bien en varias y diferentes conversaciones, salió el tema inevitable del expolio que la colonización llevó a cabo en el país; oro y plata, sobre todo, hasta el punto que afirmaban irónicamente que con la plata que España se llevó, se podría construir un puente que uniría Bolivia con España. ¿Qué habría pasado si esa colonización no hubiese tenido lugar o hubiese transcurrido de otra forma?, pregunté. Imposible predecir cómo se habría producido el desarrollo del país. Bolivia tiene muchos recursos, todavía, y su potencial turístico es inmenso, pero por contra, según me dijeron, es el principal productor de coca del mundo. Y de hecho, a unos 60 kms de Cochabamba, hay miles de hectáreas de producción de esta plata que, da origen a cuatro cosechas al año, independientemente de cuales sean las condiciones climatológicas. Una plaga.

LA ENSEÑANZA EN LA UNIVALLE

-En la Univalle ofreció una charla sobre su vida y trayectoria profesional y otra sobre la Fundación Foltra y sus tratamientos, ¿qué balance hace?

-Pues la charla sobre Foltra y sus resultados duró 3 horas más una hora de preguntas. Algo impensable porque nunca había impartido una conferencia tan larga, y mucho menos a 2800 metros de altura, con la consiguiente disminución de la presión de oxígeno respirable, algo a lo que tenía miedo por sus posibles repercusiones cardio-pumonares, pero todo transcurrió muy bien. Al finalizar hubo cantidad de preguntas por parte de los asistentes, médicos, alumnos, e incluso familiares de pacientes con patologías neurológicas. Me realizaron también entrevistas dos televisiones y dos periódicos. En fin, todo muy intenso. También tuve una reunión muy provechosa con el claustro de profesores de medicina de la Univalle. Me sorprendió su sistema de enseñanza, muy distinto, en general, a lo que se estila aquí.

-¿En qué sentido?

-En la universidad cuentan con un equipo de realidad virtual en el que enseñan anatomía. Está representado todo el cuerpo de una persona fallecida. Tocando una parte del cuerpo se amplía la zona que quieres analizar. En este caso, en la foto se ve una imagen del cerebro del paciente muerto. Además, si metes un informe en el software del sistema te reproduce visualmente la patología sufrida. Es alucinante. No solo el área de medicina, todas las facultades tienen un sistema muy avanzado de robótica, electrónica, diseño alimenticio, etc. La propia Univalle tiene un hospital de nivel 4, es decir muy alta tecnología. Solo hay dos de este tipo en toda Sudamérica.

-Sin embargo, la sanidad pública cuenta con una fama regular en Sudámerica.

-Al igual que otros, este es un país de contrastes. El sistema de salud público es deficiente, sin medios, incluso en cosas elementales. En cambio hay hospitales privados de alto nivel, comoya te comenté. Sorprende el que con todo ello, incluso a nivel privado, el acceso a medicamentos de uso común sea deficitario, hasta el punto de que los tienen que traer, a nivel personal, de Estados Unidos o Argentina.

-¿Alguna anécdota para concluir?

- Pues sí tuve una curiosa, que me confirmó el interés, ya de niños, por conocer. El último día de mi estancia allí, estaba observando desde la puerta del hotel a un niño de 4-5 años, que en la calle jugaba con un pequeño dinosaurio de plástico. Me acerqué a él y le pregunté qué era y qué hacía. El pequeño me contestó que era un dinosaurio, que había nacido de un huevo que había puesto la madre y que no era peligroso porque era herbívoro ya que solo se alimentaba de hierba, a diferencia del tiranosaurio Rex que era un depredador carnívoro. Añadió que también los había omnívoros, aclarándome que eran los que comían tanto plantas como animales. Poco después, se le cayó al suelo y el niño, compungido, me dijo que se había muerto. Yo le dije que no se preocupara porque le íbamos a hacer una masaje cardíaco y lo reanimábamos. A continuación, lo volvió a tirar la suelo para reanimarlo él. Y así lo hizo varias veces. Aprendió la reanimación. Sorprendente en un niño de esa edad. Lo grabé porque me resultó sumamente curioso.

-¿Algo más?

-Pues de nuevo manifestar mi agradecimiento a la Universidad Univalle y a la Asociación de Jóvenes Líderes Universitarios por haberme dado la oportunidad de conocer y disfrutar de un mundo que desconocía, y mi deseo de que Bolivia y sus gentes sigan adelante en sus proyectos, algunos realmente innovadores, y alcancen el nivel que en el mundo les corresponde.


ALGUNOS CONSEJOS

"La vida es un continuo aprendizaje. Se debe luchar por aquello en lo que crees y hacer frente a las adversidades". Jesús Devesa. Investigador y Médico

(Publicado en el diario "Los tiempos", de Cochabamba.


  
   

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